Impacto en exportaciones y competitividad
Las distintas tasas arancelarias generan efectos diferenciados:
- Honduras y Perú, con arancel del 10 %, enfrentan una barrera moderada, lo que podría reducir algo la demanda estadounidense de sus productos agrícolas, textiles o manufacturados. Aunque el golpe no sería tan fuerte comparado con tasas mayores, la baja protección puede dejar poco margen para absorber los costos extra.
- Ecuador, con un arancel del 15 %, sufre un impacto intermedio: algunos productos como cacao, frutas tropicales, productos de pesca o agroindustriales podrían perder competitividad si EE. UU. puede importar los mismos bienes de otros países sin ese arancel o con aranceles bajos.
- Nicaragua, con 18 %, está en una posición más precaria: los productos exportados a EE. UU. enfrentan una desventaja más grande respecto a competidores de otros países latinoamericanos que podrían tener tasas menores, o que tengan tratados preferenciales.
La diferencia en las tasas implica que los países con aranceles mayores verán una reducción más fuerte en la demanda de sus productos hacia EE. UU., lo que obliga a ajustar precios o absorber pérdidas. Las empresas que exportan piezas con bajo valor agregado o productos agrícolas sensibles al precio pueden ser las más afectadas.
Los aranceles de Trump entran en vigor en 90 países (incluyendo varios en América Latina) https://t.co/bk3yYJasOk
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Sectores clave: agricultura, producción y alta tecnología
- Agricultura: Este sector será uno de los más golpeados. Países como Nicaragua y Ecuador producen frutas tropicales, cacao, café, pescados y mariscos que dependen en parte del mercado estadounidense. Con aranceles más altos, esos productos pueden volverse más caros en EE. UU., lo que podría disminuir sus exportaciones, afectar ingresos de productores pequeños y medianos, y generar pérdidas de empleo rural.
- Producción/manufactura: Industrias ligeras —textil, vestimenta, muebles, procesamiento de alimentos— podrían perder cuota frente a competidores internacionales. Por ejemplo, si Honduras exporta textiles con un arancel del 10 % y Nicaragua con 18 %, los compradores en EE. UU. podrían preferir los textiles de Honduras o de otros países que tengan menor arancel, reduciendo la demanda para Nicaragua.
- Alta tecnología: Este sector puede tener un doble impacto. Primero, las exportaciones latinoamericanas de ciertos componentes tecnológicos, productos electrónicos o software/hardware especializado se encarecerán según el arancel, reduciendo competitividad. Segundo, para la manufactura de tecnología en los países afectados, los insumos importados desde EE. UU. u otros lugares podrían volverse más costosos si esos insumos mismos enfrentan restricción o represalias, elevando los costos de producción. Esto puede frenar inversiones en investigación, innovación, y desarrollo tecnológico en esos países.
Consecuencias económicas internas
- Reducción de ingresos por exportaciones: Los gobiernos que dependen de divisas generadas por exportaciones verán menores ingresos, lo que puede afectar presupuestos nacionales, especialmente cuando no hay diversificación.
- Desempleo y menores ingresos rurales o de trabajadores de sectores exportadores: Productores agrícolas, trabajadores de manufacturas o de plantas que fabrican insumos exportables pueden sufrir despidos o caer en pérdidas salariales.
- Inflación o aumento de precios internos: Si los insumos importados se elevan, o si se debe importar de lugares más costosos para sustituir lo que ya no se exporta o lo que ya no fluye con facilidad, los costos internos pueden subir.
- Diversificación forzada de mercados: Los países afectados podrían redirigir sus exportaciones a otros mercados (Asia, Europa, otras partes de América Latina). Pero esto no es inmediato: requiere adaptación de normas, logística, certificaciones, establecer canales de comercialización nuevos.
Consecuencias políticas y relaciones regionales
- Relaciones EE. UU. – América Latina: La imposición de aranceles por Lindsey Graham y aliados puede tensar las relaciones diplomáticas. Los países latinoamericanos podrían ver estas medidas como proteccionistas o injustas, lo que puede llevar a disputas, demandas en organismos internacionales de comercio (como la OMC), y mayor desconfianza.
- Posible represalia: Algunos gobiernos podrían imponer sus propios aranceles o barreras comerciales a productos estadounidenses, reducir cooperación, o aliarse más con otras potencias como China, la Unión Europea u otros bloques comerciales.
- Políticas internas: Los gobiernos latinoamericanos enfrentarán presiones internas por parte de los sectores afectados para buscar compensaciones, subsidios, apoyo estatal. Esto podría generar cambios fiscales, endeudamiento o ajustes presupuestarios.
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El viernes entrarán en vigor los aranceles anunciados por el presidente estadounidense.
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Conclusión
En resumen, los nuevos aranceles impuestos por EE. UU., con Lindsey Graham como uno de los principales promotores, tienen efectos variados según la tasa aplicada al país exportador. Honduras y Perú, con aranceles relativamente moderados (10 %), sufrirán impactos menores, aunque reales; Ecuador y especialmente Nicaragua (con 15 % y 18 %, respectivamente) enfrentan mayores retos de competitividad. Los sectores agrícola, manufacturero y tecnológico serán los más afectados, tanto en exportaciones como en costos de producción.
Las economías internas podrían experimentar pérdidas de empleo, menores ingresos, inflación y la necesidad de diversificar mercados. Políticamente, las relaciones pueden deteriorarse, abriendo la puerta a represalias y reforzando vínculos con otros socios globales.
A largo plazo, la sustentabilidad de estas medidas dependerá de cómo cada país latinoamericano reaccione: si logra adaptarse, diversificarse, negociar acuerdos favorables, y si EE. UU. también modera sus políticas para evitar costos económicos y diplomáticos altos.