Home Artículo La defensa de la soberanía de la República Bolivariana de Venezuela implica a toda la juventud latinoamericana.

La defensa de la soberanía de la República Bolivariana de Venezuela implica a toda la juventud latinoamericana.

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Gilberto Ríos

Dirigente fundador del FNRP / Libre, secretario de Formación Marxista de la Organización Política Los Necios /as.

El regreso de las políticas de guerra para la región del Caribe y Centroamérica debe ser una alerta importante para todos los ciudadanos y ciudadanas honestas, conscientes, con amor a la patria latinoamericana y a las propias por cada región afectada directa o indirectamente de una nueva agresión gringa, que ya ha tenido diversas manifestaciones peligrosas en los últimos meses.

Las fuerzas populares maduraron desde la llegada del neoliberalismo hace 35 años en Latinoamérica, pasaron de ser movimientos sociales aislados a fuerzas políticas colocadas en la disputa hegemónica, muchas de ellas ahora también se constituyen como Gobiernos legítimos y democráticos principalmente en esta región.

El abuso de las fuerzas neoliberales y su desarrollo, significó el desmantelamiento del Estado Social que sobrevivía en algunos de los países latinoamericanos; la conversión de modelos de gobiernos cada vez menos nacionales, que luego fueron drásticamente suplantados por el control directo de corporaciones financieras, generando élites más pequeñas y poderosas que las conocidas monarquías de hace 300 años en Europa, esto junto a la concentración de las riquezas más significativa de la historia.

Las guerras desarrolladas por la CIA en Centro América desde los años sesenta hasta los noventas -casi treinta años de conflictos armados- legaron una dura carga los pueblos de Guatemala, El Salvador y Nicaragua directamente con más de cuatrocientos mil muertos, y a Honduras y Costa Rica de manera indirecta con daños considerables por la conexión natural.

El Caribe se ha mantenido en paz por algunas décadas que han sido valiosas para reconstruir de muchas maneras nuestras sociedades, ahora con características más independientes del criterio e interés gringo; principalmente en los procesos de liberación nacional de México, Honduras, Nicaragua, Colombia, Cuba y Venezuela.

Sectores de la misma oposición al Gobierno del presidente Maduro han manifestado su rechazo a la amenaza de intervención militar de una fuerza extranjera en tierra venezolana; la sensatez frente a la amenaza de guerra es unánime en las fuerzas democráticas, (mas no en la Premio Nobel de la Paz María Corina Machado que se ha destacado en promover la aventura militar del imperio. Occidente desnuda su decadencia).

La guerra es para el sector más conservador y reaccionario de esta potencia, la única manera de reposicionar su influencia en la región, pero esto implicaría niveles de desestabilización social, retroceso económico y político con repercusiones graves en la violencia y migración, lo que ocurrió hace pocas décadas con saldos tan altos y contraproducentes para todos, que son a todas luces indeseables. Venezuela no es una amenaza para nadie y su gobierno no tiene nada que ver con el narcotráfico internacional, como sí tienen responsabilidades la DEA y el gobierno gringo que desde hace décadas establecieron la estructura de ese negocio como se conoció en el caso Irán – Contras a finales de los años ochentas.

El objetivo es el petróleo venezolano, como lo fue en los casos de Irak y Libia, so pena de su población, cultura y sociedad, avasalladas por el saqueo criminal de la misma potencia del norte y sus tristemente célebres “invasiones militares por la democracia”.

¡No a la guerra imperialista!

¡Sí a la paz!

Gilberto Ríos Munguía

Red en Defensa de la Humanidad Capítulo Honduras

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